Comunicaciones telefónicas.
Es relativamente simple escuchar secretamente diálogos
telefónicos. Detectives privados, cónyuges celosos,
espías de empresas, todos los que pueden invertir dinero
en aparatos electrónicos pueden realizar escuchas. Cómo
funciona aproximadamente esto y lo que se puede hacer para contrarrestarlo
se lee en este capítulo. Comenzamos con la refutación
de una cantidad de fábulas. Después describimos
cómo y dónde pueden ser intervenidas las líneas
telefónicas. Finalizamos con una cantidad de medidas que
pueden tomarse para prevenir las escuchas.
Las fábulas.
- Un fax no puede ser objeto de escuchas.
Claro que sí. Antes esto sólo se podía por medio de aparatos muy
caros, pero actualmente se pueden adquirir aparatos que hacen
lo mismo por unos miles de florines. Hasta puede usarse un faxmódem
para hacer legible la comunicación por fax de una línea
intervenida.
- Las comunicaciones entre ordenadores no pueden intervenirse.
Esto era antes, por supuesto, bastante difícil. Actualmente
puede grabarse todo lo que va a través del teléfono.
Las comunicaciones por módem grabadas en cinta pueden convertirse
en un abrir y cerrar de ojos en letra legible e impresa, suponiendo
que los mensajes no estén en clave naturalmente. Una red
de ordenadores facilita muchísimo el trabajo de las escuchas.
Lo único que necesita es copiar todos los paquetes de datos
que envía y recibe tu ordenador y almacenarlos. Esto se
puede hacer de forma bastante sencilla en la mayoría de
las redes: cada ordenador puede en principio localizar los paquetes
que se envían. En la actualidad existen programas que automáticamente
birlan los paquetes deseados.
- Pero yo tengo un detector de captores!
No lo tienes. La mayor parte de los aparatos que están a la venta bajo
el nombre de 'detector de captores' o algo así, detectan
sólo los métodos más simples de intervención.
Con esta clase de detectores se puede descubrir si alguien escucha
a través de otro aparato. También se puede eventualmente
descubrir un captor paralelo (1). Todas las otras clases de escuchas
no se detectan. La posibilidad de descubrir un captor que supere
el nivel aficionado con esta clase de aparatos, es más
peque¤a que la de que las escuchas se traicionen a sí
mismas por un error cometido. Esto último le sucedió,
por ejemplo, a la redacción del periódico Hack-Tic.
A través de una falla de la conexión en la central
se dieron cuenta los hackers de que sus conversaciones telefónicas
interferidas (deformadas electrónicamente) eran transmitidas
a la policía o al servicio de contra-inteligencia BVD.
La deformación debía dificultar a los empleados
de telecomunicaciones PTT poder escuchar ellos también
las líneas intervenidas.
- Llamo a X y le pido que me llame enseguida a mi número
'seguro'.
Lamentablemente los escuchas profesionales pueden
colocar un captor en otra línea, en pocos segundos. Para
ello la policía no necesita incluso ningún permiso
especial la mayoría de las veces: por lo general, estos
se otorgan en el cuadro de una investigación para un grupo
de teléfonos que serán intervenidos.
- Los teléfonos para coches no pueden ser intervenidos.
Cuéntaselo a un arbitrario poseedor de escáner o
a la policía de Utrecht. Esta escuchó durante dos
años cientos de teléfonos para coches, para poder
extraer luego de filtrarlas algunas conversaciones. Con escáner
sólo se pueden recibir teléfonos portátiles
cercanos. También es posible deducir el lugar donde alguien
se encuentra, rastreando la señal stand-by del teléfono
de su coche. Volveremos sobre ésto en el próximo
capítulo 'Sistemas telefónicos inalámbricos'.
Si se conocen los números en uso de los poseedores de teléfonos
de coches, pueden escucharse las conversaciones cuando éstas
entran en la central, también desde la misma. Desde hace
poco Correos telecomunicaciones ha ampliado para la policía
las posibilidades de intervenir los teléfonos para coches:
en los teléfonos para coches que utilizan la red ATF 3
es posible ahora realizar escuchas en 180 teléfonos para
coches con número al mismo tiempo, como máximo.
En los que usan la ATF 4, la red nueva, no existen ni siquiera
estas limitaciones.
- Desde las cabinas telefónicas se puede llamar seguro.
Las cabinas telefónicas son tan seguras como hacer el amor
sin preservativo: puede ir por muy largo tiempo bien, pero tarde
o temprano termina mal. Telecomunicaciones almacena los números
de teléfono discados y las autoridades - o un detective
privado con conexiones - pueden reclamarlos. La policía
no se hace problema sobre las escuchas en las cabinas telefónicas.
Se coloca un captor en una cabina si eso pudiera ser necesario
'en beneficio de la investigación'. Además como
las cabinas son de acceso público es muy sencillo para
terceros poder colocar un emisor.
- Existen números telefónicos especiales que
delatan la presencia de captores.
Es un disparate. Estos números
'detectores de captores', que se venden por mucho dinero, controlan
sólo la calidad de la línea telefónica. Alguien
que llama a un número de esos, escucha un tono bajo que
se agudiza cada vez más. Los técnicos telefónicos
pueden verificar con este tono si hay filtros en la línea
que eliminan determinadas frecuencias. En ese caso no se escucha
el tono por un momento. Pero no se puede saber si hay un captor
en la línea.
Dónde está el captor y cómo funciona?
- En la línea telefónica o en el teléfono
mismo. Por bastante poco dinero se compran aparatos que directamente
se colocan en la línea telefónica de alguien. Estos
aparatos graban entonces todas las conversaciones que van por
esa línea o las retransmiten a través de un emisor
incorporado. Este tipo de captor es bastante conocido y su rastreo
con aparatos especiales no es difícil. Esta clase de captores
puede ser rastreada en su propio medio controlando la línea
telefónica físicamente. Para poner en el teléfono
mismo hay, por ejemplo, aparatos de escucha en el comercio que
se parecen al micrófono de carbón, presente en forma
estándar en los teléfonos antiguos. Con ellos puede
transmitirse también la conversación en una radiofrecuencia.
Por eso hay que prestar atención a quién toca el
teléfono con sus manos. Haga legitimarse a los técnicos
telefónicos y permanezca cerca para ver lo que hacen.
- En la caja de interruptores. Todas las líneas confluyen
tarde o temprano en un haz que va a parar a una caja de interruptores.
En un edificio de apartamentos ésta se encuentra a menudo
en un sótano. Es bastante simple colocar algún captor.
Apenas se trata de colocar una bobina de inducción (2)
y listo, Calixto. Las escuchas profesionales no se impresionan
de los cerrojos que tendrían que poner a salvo los sótanos
y las cajas de interruptores, naturalmente.
- En las casetas telefónicas. En las casetas B15 (los
búnkeres telefónicos de hormigón que están
en la calle) confluyen todos los cables de una región determinada.
Esos cables se pueden intervenir desde allí de nuevo, con
lo cual es posible retransmitir los datos directamente a través
de otra línea telefónica. La caseta de hormigón
es, además, un resguardo ideal para practicar el bricolaje
en la línea de alguien sin interrupciones. Actualmente,
en los Países Bajos, se ha hecho más difícil
el acceso a esas casetas.
- En centrales telefónicas. Dentro de la central es pan
comido conectar un captor. Las verdaderas escuchas del captor
no suceden casi nunca en la central misma, sino en un local aparte.
Las unidades de escucha consisten en un 'máster'(amo) y
un 'slave' (esclavo): la unidad de máster que se encuentra,
por lo general, en una habitación de escuchas de una comisaría,
por ejemplo, registra las conversaciones en cinta, disquete o
disco compacto de memoria muerta, mientras la unidad slave está
colocada en la conexión que se intercepta en la central,
y retransmite las conversaciones a las unidades-máster.
Para prevenir que el personal de telecomunicaciones pueda escucharlos
también, se deforman electrónicamente los datos
interceptados. Esto sucede a menudo y de manera muy simple. Sobre
los captores que están dentro de la central, cabe hacerse
la pregunta de si esto sucede según las reglas del Código
de Enjuiciamiento criminal. El Sr. Buijs, ex-colaborador de telecomunicaciones,
compuso un informe durante su servicio en Rotterdam sobre diversas
prácticas de escuchas en esa central, que se realizaron
de manera ilícita. El ejemplo más ilustrativo son
las escuchas a la imprenta KEP, que había recibido el encargo
de hacer un pasaporte que resistiera las falsificaciones. En sus
conexiones telefónicas fueron puestos discos de impresión
ilegales, según Buijs. Justicia dice que la imprenta KEP
nunca fue objeto de escuchas a solicitud del Ministerio Público
o en el cuadro de un presumario judicial. El Sr. W. Baard, ex-director
de KEP, no se mostró sorprendido acerca de la afirmación
de que era escuchado clandestinamente. 'El director de seguridad,
ex-miembro policial, me advirtió en esa época que
no mantuviera importantes conversaciones por teléfono...'
Según el informe de Buijs se habían dado informaciones,
además, a cientos de personas e instituciones sobre números
telefónicos secretos. Servicios del Ayuntamiento, seguridad
social y miembros policiales podían recibir informaciones
sobre abonados telefónicos del PTT (3), por una renumeración.
- En cabinas telefónicas. La intervención de cabinas
telefónicas puede ocurrir de diferentes maneras. A través
de la central o simplemente en la cabina misma. En el último
caso se esconde un emisor en la cabina misma, alimentado o no
por la tensión que está ya en la línea telefónica.
- Teléfonos inalámbricos. Los teléfonos
inalámbricos son, en los hechos, emisores pequeños
que emiten una señal hacia una unidad básica (base).
La unidad base retransmite esas señales a través
de la línea telefónica (normal). Los teléfonos
inalámbricos son absolutamente inseguros. Cualquiera que
posea un escáner puede realizar escuchas. También
puede suceder que gente en posesión de otro teléfono
inalámbrico pueda seguir las conversaciones. La 'seguridad'
que se menciona en la publicidad de numerosos teléfonos
inalámbricos ('1000 códigos de seguridad!')
son códigos de identificación que intercambian entre
sí el auricular y la unidad-base para prevenir que alguien
con otro teléfono pueda llamar a tus costes. Esta 'seguridad'
no tiene nada que ver, pues, con la criptografía o el cifrado
de mensajes . En el último tiempo aparecen en el mercado
teléfonos que ponen en cifra el tránsito de informaciones
entre la unidad-base y el auricular. Estos teléfonos sí
ofrecen alguna protección contra escuchas provistas de
escáner, pero un profesional puede descifrar la conversación.
Los teléfonos cifrados son por lo demás tan vulnerables
como los otros teléfonos inalámbricos comunes: ya
que de nuevo la comunicación es decodificada después
de pasar de la unidad-base, en la línea telefónica.
- 'Inundación de frecuencias', el recurso de escuchas
telefónicas de un recinto. Con inundación de frecuencias,
es posible realizar escuchas en un recinto, a través del
auricular de un aparato telefónico, mientras el teléfono
no se usa. El principio puede ser aplicado a cualquier tipo de
aparato, pero sobre todo son vulnerables los viejos aparatos grises
con disco y micrófono de carbono. La inundación
de frecuencias funciona como sigue: se envía una señal
de alta frecuencia a través del cable telefónico
hacia el aparato telefónico. Esa señal difiere de
la que es normal en una línea que no se usa. A causa de
esta señal se activa el micrófono en el aparato.
Si hay sonidos en el recinto en que se encuentra el aparato esto
influye en la vibración del micrófono (modulación).
Por eso cambia también la señal que es enviada por
la línea. Esta señal modificada es recibida por
las escuchas. Los sonidos del recinto son separados de la señal
y amplificados. Estos pueden ahora ser conducidos hacia la central
de las escuchas y ser grabados eventualmente. Si tú mantienes
conversaciones confidenciales y tienes miedo de que en tu teléfono
estén aplicando la 'inundación de frecuencias',
puedes tomar una cantidad de contramedidas. Naturalmente puedes
desenchufar tu teléfono pero entonces ya no se te puede
localizar. Una solución algo menos radical es adquirir
un filtro de sonido especial que puede colocarse delante del aparato
telefónico. Una última posibilidad es la ubicación
de un condensador (10 nF) en el enchufe o caja de contacto del
aparato. Este hace que la necesaria señal especial para
las escuchas haga cortocircuito en la línea. Un condensador
así no cuesta ni un florín.

Caja de contacto del PTT (destornillada y abierta). Conexión PTT y condensador 10 nF
Atención: no entre A' y B' sino entre A y B. No tocar los otros hilos.
Medidas contra las escuchas de un diálogo
telefónico.
Con los métodos descritos más abajo pueden
encontrarse sólo determinados micrófonos ocultos.
Un captor en la central no podrá descubrirse. En realidad
para saber si una línea está intervenida desde la
central, sólo ayuda tener un amigo/a en las telefónicas
(PTT). Un captor en la central no pasa desapercibido casi nunca
para los empleados/as.
- El método más simple y barato es controlar físicamente.
Aparatos de escuchas telefónicas se pueden encontrar fácilmente
en una casa. Controlar todo es difícil, pero con un poco
de paciencia e inventividad se llega muy lejos. Examina bien el
teléfono. Desármalo y pon otro del mismo modelo
a su lado. Compáralos. ¨Hay algunas piezas con más
espesor que otras? A veces los micrófonos ocultos están
disimulados como si fueran un transistor, por ejemplo. ¨No
salen demasiados cables del teléfono? En algunos teléfonos
(de oficina) es bastante simple conectar al micrófono algunos
cables extra y poder de esa manera realizar las escuchas de los
diálogos en el recinto, a distancia. Controla uno por uno
los cables hasta que desaparezcan en la pared. Si afuera o en
el sótano hay una caja de interruptores, inspecciónala
en lo posible también por dentro.
- Captores que se encuentren delante de la central pueden eludirse
enviando una gran cantidad de 'interferencia blanca (interferencia
estática) a través de la línea. Esta interferencia
puede ser extraída más o menos con los filtros de
la central telefónica, por lo que se puede mantener un
diálogo razonablemente comprensible. Los captores que están
delante de la central producen, pues, cintas con interferencia.
Sólo con equipos muy sofisticados puede extraerse aún
un diálogo inteligible.
- Hay aparatos pequeños en el mercado que mantienen la
tensión de la línea artificialmente baja durante
un diálogo. Esto tiene como ventaja que una eventual 'separación'
de retransmisión, un interruptor que se usa para apuntar
hacia un grabador, no puede ser conectado.
- Para controlar uno mismo la línea, existen aparatos
de medición, MTDR (medidores del tiempo del campo de la
reflectometría). Estos medidores funcionan como un sistema
de radar para cables telefónicos. Ellos emiten una señal
y en base al eco se ve cuán larga es la línea y
si tiene obstáculos. Estos aparatos son, en principio,
bastante buenos. El uso de estos equipos exige, sin embargo, bastante
conocimiento técnico, por lo cual no todos pueden usarlos.
La mayoría de los aparatos son, además, caros; por
encima de los 5.000 florines. Eventualmente, es posible controlar
con un voltímetro si el voltaje que está en las
líneas telefónicas es constante y tiene el valor
justo. Desviaciones muy grandes de lo normal indican la existencia
de un captor. Si se quieren alcanzar en esto buenos resultados,
la condición es que se inspeccione regularmente la línea,
y se anoten los resultados (en forma de diario). Lo más
práctico es alquilar un 'equipo rastreador' profesional,
pero eso es también caro.
- Si quieres estar seguro/a de que en ningún lado pueden
escucharte clandestinamente, tampoco en la central, entonces,
se debe cifrar el diálogo telefónico o la comunicación
de datos. El cifrado de diálogos es caro. Se pueden comprar
cajas pequeñas para colocar entre el teléfono y
la conexión telefónica y que transforman el habla
en un ininteligible amasijo de sonidos. Elige si es posible una
caja que transforme el habla en señales digitales y a continuación
las cifre (4).
- Hacer uso de códigos que no lo parezcan: 'El paquete
está seguro' resulta muy sospechoso, mientras que, por
ejemplo: 'A propósito, Rinus te envía saludos',
no lo es. Entreteje ese tipo de códigos en medio de largos
y aburridos diálogos sobre el tiempo, nuevas marcas de
coches, ordenadores o cosas por el estilo. No uses los mismos
códigos con personas diferentes ni tampoco los escribas.
Consérvalos eventualmente en un fichero cifrado de la memoria
de tu ordenador.
- Con la transmisión de información falsa se puede
enloquecer a los escuchas, y quizás también la respuesta
definitiva de si está intervenido tu teléfono o
no.
- Una última posibilidad es naturalmente hacer las del
avestruz y meter la cabeza debajo del ala: simplemente hacer como
si no pasara nada. Si tienes una posición privilegiada
en que no necesitas tener en cuenta el entorno (medios masivos
de comunicación, jefe, familia, autoridades), ésta
es, entonces, una solución posible. En todos los otros
casos es, a lo sumo, una prórroga de la ejecución.
Análisis de las comunicaciones telefónicas.
También sin intervenir 'se' puede averiguar
muchísimo. Las telefónicas guardan meticulosamente
quiénes hablaron, con quién y por cuánto
tiempo. Todos los números que llamas se registran y anotan
en el llamado 'diario de llamadas'. El hecho de que en una cuenta
telefónica especificada no estén mencionados los
números gratis, por ejemplo, (entre otros, los números
06-0), no significa que esos números no sean registrados.
Simplemente no se anotan en la cuenta. También los números
que se llaman desde cabinas telefónicas están registrados
en las telefónicas. Si alguien, pues, te ve llamar y anota
la hora y la fecha tiene la posibilidad, en principio, de averiguar
con quien hablabas.
Para pedir simplemente el 'diario de llamadas', la policía
no necesita ningún permiso. Es en principio posible, pues,
que las autoridades acopien las datos de toda Holanda, 'por si
las moscas'.
Aplicando sobre los 'diarios de llamadas' un análisis de
red, se pueden alcanzar resultados muy interesantes. Un pequeño
ejemplo: María llama a menudo a Pedro. Después de
un fracasado intento de atraco a un Banco (cometido por Pedro)
no le llama nunca más. Eso resulta difícil, porque
Pedro ha desaparecido sin dejar rastros. Sin embargo, María
llama ahora muy a menudo a José. Se podría sacar
de aquí la conclusión - a través de un análisis
de red, de que José sabe dónde está Pedro.
Naturalmente eso no necesita ser cierto (a lo mejor María
tiene algo con José), pero el resultado del análisis
de red es para las autoridades en este caso lo suficientemente
interesante como para colocar un captor en la línea de
José.
SDIR
SDIR es la sigla de 'Servicios digitales integrados
de red' (autopista de información). Todos los datos, también
el habla y la imagen pueden ser emitidos digitalmente a través
de SDIR con una gran velocidad (por ejemplo cables de fibra de
vidrio). La posibilidad de que las comunicaciones se deformen
es allí mucho más pequeña que en la red telefónica
normal. Otra 'ventaja' de SDIR es la comodidad conque pueden ser
interceptados los datos: para intervenir un diálogo no
se trata nada más que de copiar algunas series de unidades
informativas. Bajo el SDIR todas las conexiones pueden, entre
otras cosas, apelar a un servicio que se llama IDC (Identidad
del comunicante). ID del comunicante te muestra qué número
te ha llamado. Esta opción es posible ya ahora para las
comunicaciones telefónicas normales en los Países
Bajos, a través del uso de las centrales telefónicas
de ordenadores, pero no se aplica por el momento en forma generalizada.
Algunas empresas (amiguitas de telecomunicaciones) tienen a disposición
esta posibilidad, de la misma manera que los servicios 06-11.
Notas:
1) El captor paralelo: la mayoría de las veces necesita
alimentación propia, batería. Son muy fáciles
de detectar porque surge en la línea una mayor resistencia.
Los captores en serie: la mayoría de las veces usan como
alimento la corriente que ya está en el cable telefónico.
Son más difíciles de detectar que la mayoría
de los captores paralelos, pero se traicionan a menudo porque
'toman prestada' la corriente de la línea telefónica.
2) La bobina de inducción: si por una conexión pasa
la corriente surgen vibraciones magnéticas. Una bobina
de inducción transforma esas vibraciones magnéticas
otra vez en corriente. Esa corriente puede volver a usarse como
alimento para un grabador o un emisor.
3) Del Libro Anual sobre la Criminalidad de 1994, Coornhert Liga.
4) Véase artículo 'Habla velada'.
Escuchar sistemas telefónicos inalámbricos
Contenido del libro 'las paredes oyen...'