Las paredes oyen...
Escuchas ocultas en recintos
Hablar es la forma más directa de comunicarse.
De la misma manera que escuchar es la forma más directa
de recibir información a través del oído.
En las escuchas secretas, en cambio, se trata precisamente de
captar información que no va dirigida a uno. Esto último
sucede constantemente y con el paso del tiempo se desarrollan
nuevas técnicas que hacen posible captar sonidos y conversaciones.
Pero ¨qué es verdaderamente el sonido? El sonido se
relaciona con ondas de materia: las partículas comienzan
a vibrar, chocan contra otras partículas que a su vez comienzan
a vibrar, etcétera. Una vibración (onda) que comienza
en un determinado punto, se ampliará en principio con la
misma rapidez en todas las direcciones: surge así una especie
de 'capa de sonido' de forma esférica que crece hacia todos
lados (comparable con un globo que se infla cada vez más).
Esta 'capa' se denomina frente de onda. A cierta distancia de
la fuente el frente de onda es ya tan ancho, que para un observador
que capta las sonidos, parecería como si el frente de onda
fuera 'plano'. Opticamente también conocemos este fenómeno:
a causa de la limitación de nuestra vista percibimos el
horizonte como si fuera plano, mientras que la tierra es en realidad
redonda.
Como 'el sonido' se relaciona con ondas-materia y partículas
que vibran, no puede producirse en un espacio al vacío.
Allí no hay partículas que puedan ser puestas en
movimiento. Las ondas de sonido aparecen donde están presentes
materia sólida, líquidos o gases. Dos magnitudes
determinan la vibración que se transfiere a partículas
cercanas: la frecuencia, que se refiere a la velocidad con que
la partícula vibra, y la amplitud, que indica la medida
en que la partícula sale de su estado de equilibrio. La
frecuencia se mide en Hertz; una partícula con una frecuencia
de 100 Hertz vibra 100 veces por segundo. En nuestro tímpano
diferentes frecuencias se 'traducen' en diferentes alturas tonales.
La frecuencia de una voz promedio es aproximadamente 2.500 Hertz;
un tono de 50 Hertz suena, por ejemplo, bajísimo. Nuestros
oídos pueden percibir sonidos entre más o menos
30 y 18.000 Hertz. La amplitud determina la cantidad de energía
que hay en una vibración y con ello el alcance de la misma.
Cada partícula que comienza a vibrar transmite a otras
su vibración. A medida que la vibración se aleje
de la fuente, la energía se distribuirá sobre mayor
cantidad de partículas en una zona cada vez mayor, lo que
la debilitará. En un momento dado el sonido será
tan débil que ya será imperceptible para la gente.
La amplitud se mide de diferentes maneras. Para medir la intensidad
del sonido se usa frecuentemente el decibel (dB).
Como las partículas pueden formar parte al mismo tiempo
de diferentes vibraciones, la mayoría de los sonidos que
producimos y percibimos no están compuestos por una determinada
altura tonal. Surge una vibración que es el resultado de
una clase especial de suma de todas las diferentes frecuencias
y amplitudes. En este contexto sería ir demasiado lejos
profundizar en las fórmulas matemáticas. Lo que
sí es verdaderamente importante es que por la combinación
de tonos de diferentes frecuencias y amplitudes nacen sonidos
reconocibles. La música, la lengua y las características
personales del habla de una persona (el timbre de la voz, entonación,
énfasis, etc.) existen porque percibimos sonidos resultantes.
En relación con escuchar secretamente es importante saber
que también lo contrario es posible: reducir un sonido
a las diferentes frecuencias y amplitudes de que está compuesto.
Determinadas frecuencias pueden ser contenidas porque no tienen
relevancia o pueden ser molestas. Este llamado 'filtrar' se aplica
en todos los equipos de sonido modernos para eliminar determinadas
interferencias. Los sonidos que quedan resultan por eso mucho
más nítidos. La gente oye con sus oídos.
Las partículas de aire vibran contra el tímpano
que participa en la vibración de acuerdo a las frecuencias
y amplitudes del sonido. Los movimientos del tímpano son
percibidos por nervios que envían los impulsos correspondientes
hacia el cerebro. En un micrófono no ocurre en los hechos
otra cosa; la membrana desempeña allí la función
del tímpano. Los movimientos de la misma son transformados
en una señal eléctrica, que a su vez consiste en
la suma de todas las frecuencias y amplitudes que conjuntamente
determinan el sonido. La señal eléctrica de un micrófono
hace posible elaborar más la señal: puede ser almacenada
en una cinta, disco compacto o de otra manera. Una vez almacenada
pueden ser aplicados diferentes filtros, para mejorar la calidad
de aquellas partes que son de interés para el usuario.
Para producir sonido usamos nuestras cuerdas vocales, que al vibrar
ponen en movimiento las partículas de aire más cercanas.
El altavoz conforma la variante mecánica de la voz. En
un altavoz hay una membrana que comienza a vibrar obedeciendo
a una señal eléctrica. La dureza y velocidad conque
vibra la membrana, determina a su vez la amplitud y frecuencia
del sonido producido. En altavoces modernos se usan a menudo dos
o tres membranas, porque no es técnicamente posible extraer
tonos altos y bajos, fieles y bonitos de una sola membrana.
Micrófonos direccionales.
Existen una gran cantidad de técnicas para escuchar
clandestinamente. Es conocido por ejemplo, el micrófono
direccional. En su interior hay un elemento que transforma ondas
de presión en electricidad. La característica principal
del micrófono direccional es el uso de un 'espejo' especial
para captar sonidos provenientes de una dirección determinada,
de manera que los sonidos de fondo de otras direcciones puedan
ser depurados. El principio del denominado espejo parabólico
se aplica en la actualidad asiduamente. Este es por ejemplo el
caso de la luz de los faros de un coche -allí dentro hay
una bombilla relativamente débil cuya luz se refleja de
tal manera a través de un reflector con forma especial-
que se emite en una sola dirección. El resultado es un
rayo de luz poderoso y concentrado. Es relativamente sencillo
calcular matemáticamente qué forma tiene que tener
un 'espejo' para concentrar en un punto ondas de sonido (el foco).
La aplicación práctica de esto forma el espejo parabólico.
Véase la figura inferior:
El espejo parabólico: todas las líneas
confluyen en el foco.
El espejo parabólico se usa, por ejemplo,
en las 'escuchas cósmicas' (la radio - observatorio astronómico
en Westerbork) y también en tv-satélites, antenas
parabólicas.
Bajo óptimas circunstancias y con el uso de técnicas
de filtración avanzadas es posible captar conversaciones
con el micrófono direccional a una distancia que va desde
unos centenares de metros hasta un par de kilómetros. El
frente de onda tiene que caer perpendicular al micrófono
y ser completamente 'plano'. El problema que allí se da
es que los micrófonos parabólicos direccionales
que son extremadamente sensibles, lo son también en grado
sumo para registrar las desviaciones de esas circunstancias óptimas.
Hay diferentes razones por las cuales esta situación 'ideal'
no se produce en la práctica muy a menudo. El frente de
onda sólo puede caer perpendicular al micrófono
cuando el micrófono está dirigido exactamente hacia
el objetivo. Y eso sólo se logra en la práctica
cuando las personas escuchadas permanecen quietas. Además
no puede haber obstáculos entre objeto y micrófono;
en este sentido, edificios, árboles y colinas son inadmisibles.
Se forma un frente de onda 'plano' cuando el sonido se reproduce
con la misma velocidad en todas las direcciones. Y eso no sucede
siempre a consecuencia, entre otras cosas, de la presión
del aire, la velocidad del viento, la estratificación atmosférica
y otros factores. Todos conocemos el fenómeno de que en
una fuerte tormenta el sonido 'se hace difuso', rápidamente.
Pero también la turbulencia y el calor que origina un camino
congestionado de tráfico pueden dificultar o imposibilitar
el trabajo de un micrófono direccional, a grandes distancias.
Aparte de eso el micrófono más avanzado tiene algunas
otras desventajas: es relativamente caro y para su manejo se requiere
personal calificado. El hecho de que para adquirir un micrófono
direccional de buena calidad haya que contar con decenas de miles
de florines, hace que sólo sea usado por escuchas grandes
y profesionales. Y tampoco éstos lo usarán rutinariamente
sino sólo dentro de operaciones a las que asignen alta
prioridad. El micrófono direccional pequeño es un
nombre colectivo para una cantidad de técnicas de captación
de sonido desde una dirección determinada, sin hacer uso
de un espejo parabólico. El principio básico es
muy sencillo: todas las ondas que provienen de otra dirección
que no sea la deseada, son neutralizadas. Si la señal que
queda es muy débil, puede ser amplificada con la ayuda
de métodos modernos. El principio básico puede ser
imitado en forma simple sosteniendo contra el oído un tubo
de cartón. Los sonidos que provienen de la dirección
hacia la que señala el tubo se escuchan bien, mientras
que los otros sonidos son amortiguados

Sólo los líneas que prácticamente
son paralelas al tubo pueden pasar. Cuanto más largo sea
el tubo, tanto más preciso tendrá que ser el paralelismo
de las líneas con respecto a él. El mismo efecto
se alcanza afinando mucho el tubo.
Actualmente es posible hacer el micrófono muy reducido;
en ese caso se trata de un 'tubo' fino y corto. También
es posible reemplazarlo por material acústico especial,
que consiste en miles de minúsculos 'tubillos' uno junto
al otro. También es posible usar un 'tímpano' especial
en el micrófono. Y fijando allí una gran cantidad
de sensores, se puede constatar qué parte del mismo vibrará
primero. Cuando se trate de sonidos provenientes de otras direcciones
se producirá ciertamente un pequeñísimo retraso
posible de ser medido. Estas señales pueden ser extraídas
a continuación por medio de filtración electrónica.
Todas estas técnicas se usan en los micrófonos direccionales
que se pueden adquirir comercialmente y que a todo esto han cobrado
un gran auge. En conciertos se usan para aislar y hacer oír
cada instrumento por separado; en las cámaras de vídeo
modernas hay por lo general un micrófono direccional adecuado;
y hasta en un magnetófono de bolsillo de buena calidad,
con posibilidades de grabación, encontramos actualmente
uno.
Los micrófonos direccionales pequeños presentan
para las escuchas ocultas una cantidad de claras ventajas: son
manuables, fáciles de esconder y pueden usarse sin problemas
en movimiento. Son además muy fáciles en su uso;
hay que orientarlos simplemente hacia el objeto que se desea escuchar,
sin que sea necesario ningún otro arreglo. Y son lo suficientemente
baratos (alrededor de 1.000 florines) como para ser usados rutinariamente
de forma moderada. La sensibilidad no es lo suficientemente grande
como para captar una señal comprensible a distancias mayores
de unos 200 metros, pero son perfectamente apropiados para poder
seguir, sin embargo, una conversación en un ruidoso café,
teatro o algo por el estilo.
Reflexión.
Los métodos de reflexión se apoyan en
el principio de que en un recinto donde se habla, determinadas
partes como las ventanas participan de la vibración. Con
la ayuda de un rayo láser se puede captar dicha vibración.
En términos técnicos, la señal que se repite
es modulada por la señal sonora desde la habitación.
A lo mejor nuestra tendencia es considerar esto como ciencia-ficción,
pero no hay nada menos cierto. El micrófono oculto - láser
se aplica desde hace decenas de años en forma eficiente
por los servicios secretos. En el comercio especializado se puede
comprar ya a partir de unos 4.000 florines, un equipo con un láser
infrarrojo, receptor y filtros, con el cual pueden alcanzarse
resultados razonables hasta aproximadamente 200 metros de distancia.
La desventaja es también aquí que tiene que haber
una 'línea visual' despejada entre el edificio que se escucha
y el equipo. No sólo ventanas, sino además espejos
y altavoces pueden ser usados como 'espejo'. Un ejemplo del mundo
de James Bond. Hace unos treinta años los rusos le obsequiaron
al Embajador estadounidense un plato decorativo maravillosamente
grabado. La CIA lo revisó, no pudo encontrar nada, de manera
que fue colgado. Transcurrido un tiempo la CIA notó que
estaban dirigidas hacia el edificio poderosas microondas, también
conocidas del horno microondas. Luego de una larga pesquisa, el
servicio secreto británico se dio cuenta de que el plato
decorativo poseía una cavidad, que era apropiada para servir
como 'espejo' a las microondas.
Micrófonos de contacto.
También el uso de los micrófonos de contacto
es 'pasivo': las escuchas no necesitan tener acceso al recinto
que se desea escuchar secretamente. Hay diferentes clases de micrófonos
de contacto, los cuales tienen como fundamento principios técnicos
totalmente dispares. El principio básico es verdaderamente
el mismo: el sonido que se produce en una habitación, hace
vibrar también las paredes de la habitación correspondiente.
Captando y amplificando estas mínimas vibraciones del otro
lado de la pared, es posible volver a 'traducir' esas vibraciones
a sonido comprensible.
Esto según la teoría. En la práctica resulta
ser a menudo dificultoso. Es muy difícil predecir qué
clase de pared y qué lugar de ella puede ser buen conductor
de las vibraciones y a menudo se producen 'ruidos de fondo' como
consecuencia de pasos, tráfico, viento, etc.
Las ventajas para las escuchas son las siguientes: el micrófono
no necesita estar instalado en la habitación misma y los
micrófonos de contacto no pueden detectarse prácticamente
con las técnicas contra-escuchas al uso. Toda la instalación
(micrófono de contacto, amplificador poderoso y medio de
almacenaje como un grabador) cuesta unos 2.000 florines, lo que
significa que el dinero no constituye un problema. La gran desventaja
es que no siempre se puede obtener una calidad de sonido razonable.
Si la suerte acompaña y hay una pared que es buena conductora
(o una tubería de la calefacción, o del agua corriente,
etc.) entonces, el micrófono de contacto es un medio efectivo.
Los micrófonos de contacto forman parte del equipo estándar
de las escuchas profesionales.
Micrófonos en un recinto.
La colocación de micrófonos en un recinto
genera las grabaciones sonoras, de más alta calidad. En
los E.E.U.U. y desde hace poco en los Países Bajos, grabaciones
de este tipo poseen incluso fuerza de prueba frente a un juzgado.
Sin embargo, este método conlleva bastantes desventajas
y problemas prácticos. Así, es necesario por lo
menos una vez, procurarse acceso al espacio que se desea escuchar
secretamente, lo que no resulta siempre muy sencillo. Además
existe el riesgo de que las personas que son escuchadas encuentren
el micrófono y tomen contramedidas.
El lugar donde se esconde el micrófono no necesita ser
tan insuperable, dado que un micrófono en miniatura moderno,
con pilas, es más pequeño que un dedal. También
existe la posibilidad de hacer uso de papel 'piezo-eléctrico'.
Este 'papel' convierte diferencias de presión en impulsos
eléctricos por lo cual puede ser usado excelentemente como
micrófono. Por supuesto, un recinto donde se trabaja con
papeles (habitación de estudio, despacho del Sr. van Leeuwen,
el director de Fokker) ofrece en esto muchas variantes para esconder
creativamente...
El problema más complicado en su totalidad es, por lo general,
el transporte de la señal sonora hacia fuera. Se puede
elegir por esconder el minigrabador en el recinto que se escucha
ocultamente. Esto tiene como desventaja que un grabador de este
tipo es relativamente grande y que la persona que realiza la escucha
debe entrar con regularidad al recinto para retirar las grabaciones.
También se puede hacer uso de un emisor inalámbrico
en miniatura. Eso le permite a la escucha la captación
de las señales a una distancia de algunos centenares de
metros. Aunque los actuales emisores tienen el tamaño de
una caja de cerillas y son, pues, relativamente sencillos de esconder,
presentan algunos inconvenientes. Las pilas duran algunas semanas,
como máximo. Junto a ello existen diversas técnicas
por medio de las cuales estos emisores pueden ser localizados.
Un último método para transportar hacia fuera la
señal sonora es usar un cable que comunique con un recinto
limítrofe. Para esto se necesita practicar un pequeño
orificio en la pared. En la mayoría de los recintos esto
no ofrece ninguna dificultad (enchufes, tuberías, etc.).
Los 'cables' pueden consistir también en fibras de vidrio
del grosor de un cabello, que son invisibles para, por ejemplo,
un detector de metales.
Una interesante variante de fibra de vidrio es la siguiente: hacer
terminar en el recinto de las escuchas una sola fibra. Remite
aquí a partir del 'lado receptor' un tipo de luz minuciosamente
determinado, por ejemplo de un láser muy débil o
de un LED regulado con precisión. (Un LED es un diodo
emisor de luz que emite en una determinada longitud de onda. Seguramente
las conoces: esas pequeñas bombillas rojas, verdes o amarillas
que se encuentran en los modernos equipos estereofónicos,
cámaras y cosas de este tipo. Las variantes más
caras están reguladas con exactitud). Del lado del
'micrófono' se cubre la fibra de vidrio con una membrana
especial, que refleja las ondas luminosas. Sin embargo esta membrana
vibra ella misma también a consecuencia de los sonidos
producidos, y modula con eso las ondas luminosas. Esto produce
un 'micrófono' extremadamente pequeño, ¡prácticamente
imposible de localizar! El micrófono de fibra de vidrio
no está todavía a la venta en los comercios, por
lo que se sabe, pero el principio es sencillo. Algunos aficionados
en los E.E.U.U. ya han logrado producirlo por unos mil florines
de costes de material. ¨Lo tendrás dentro de poco
colocado en una pared cercana?
La señal del micrófono puede ser transportada también
a través de un cable conductor ya existente. Acerca de
eso puede pensarse en un teléfono, cable, red eléctrica,
tuberías de agua corriente o de calefacción central.
La ventaja de esto es muy clara: no se necesita colocar cables
especiales ni que llamen la atención. Además la
señal puede ser emitida de esa manera con frecuencias bajas,
por lo que resulta muy difícil de detectar. También
en este tipo de técnicas puede un manitas con un poco de
habilidad electrónica montar una instalación que
funcione, por unos cientos de florines. Es muy interesante el
hecho de que en los E.E.U.U. se experimente ahora con un sistema
en el que la gente envía noticias a través de la
ya existente red de cable televisivo, y de esa manera puede participar
en juegos, programas de discusión, etcétera, todo
eso sobre la base de una técnica desarrollada por la CIA.
Desde luego, supermoderno es el uso de satélites para seguir radios emisoras para
detectar posición. Por ejemplo, la justicia holandesa ha hecho uso en varias ocasiones
del ARGOS. El ARGOS es un sistema de ordenador y satélite desarrollado con fines
científicos y se utiliza, entre otras cosas, para localizar animales provistos de una
emisora. La justicia y la policía utilizan este sistema p.e. para seguir coches
equipados de una radio emisora (tranportes de drogas). La señal de la emisora en las
frecuencias inmediatamente superiores a 400 Mhz es captada por varios satélites por lo
cual es posible una localización exacta. Se puede recuperar esta localización
mediante el sistema informático.
La empresa Radio Holland vende, aunque no a particulares, adecuadas radios emisoras
para detectar posición y suscripciones a este `tracking system'.
Contramedidas.
Nos queda algo todavía para informar sobre la
otra cara de la moneda: ¨cómo pueden prevenirse las
escuchas? Lo primero y más importante es cuidar que las
ondas sonoras no tengan un alcance innecesariamente largo. Hablar
suavemente, pues, cuando se trate de cuestiones delicadas. Por
lo demás, hay diversos métodos para atenuar los
sonidos. Por ejemplo, es conocido que grandes empresas, como Philips,
tienen grandes salas de reuniones que son completamente insonorizadas.
Empero este drástico tratamiento no es realista para particulares.
Sin embargo, hay una cantidad de maneras para dificultar eventuales
escuchas. Determinadas medidas aislantes en el interior de la
casa, como cristales dobles, dificultan el obtener resultados
razonables con micrófonos direccionales y aparatos de reflexión
y láser. Además tiene mucho sentido cerrar orificios
visibles en la pared (como, por ejemplo, agujeros muy grandes
para tuberías de calefacción y de agua corriente),
cuando posiblemente esté siendo vigilado.
El camuflaje, es decir, mezclar las conversaciones con diversos
ruidos de fondo (la radio, un bebé llorando) puede funcionar
bien si se trata de vecinos curiosos, pero es inoperante contra
escuchas profesionales. En la actualidad, es técnicamente
muy posible filtrar determinados sonidos. Piensa, por ejemplo,
en los llamados aparatos mezcladores de sonido y métodos
de muestreo, tan numerosos y baratos. En esto rige que la filtración
del sonido se simplifica cada vez más a medida que la 'fuente
de interferencia' se conoce. Una cinta de tu grupo de pop favorito,
que escuchas todos los días, no es pues totalmente apropiada.
Tampoco el viejo truco, muy usado en películas antiguas,
de abrir los grifos del agua, tiene mucho sentido en la actualidad.
Una variante interesante podría ser la llamada 'obstrucción
sónica'. La idea en que se apoya es producir una señal
sónica altísima que sea tan aguda que no pueda ser
percibida por el oído humano, pero que por el contrario,
desajuste bastante un micrófono. Sin embargo, se conoce
muy poco acerca de las posibilidades y limitaciones prácticas
de esto. ¨Será algo para el bricolajista entusiasta,
quizás?
Un método viejo, pero siempre muy efectivo, es el reservar
para uno mismo determinadas informaciones cruciales. Si se trata
de la fecha precisa de lanzamiento de un nuevo producto y de su
precio, fechas, nombres y lugares de encuentro, lo mejor es que
no se hable de ello, se corre el riesgo de ser escuchado. Por
ejemplo, hay también personas con una audición normal
que han aprendido un alfabeto gestual o de sordos para poder 'hablar'
en silencio.
También es una opción efectiva permanecer fuera
del alcance de las escuchas o salir fuera de casa para mantener
un diálogo confidencial. La pregunta adónde no es
a este respecto irrelevante. En general, tiene validez que es
mucho más difícil la colocación de aparatos
técnicos de escucha cuando el objetivo es móvil.
Si se pasea por un bosque silencioso, es mucho más sencillo
para las escuchas utilizar un micrófono direccional que
en medio de una ciudad con coches, peatones y tranvías.
Por otro lado, no es irreal que se pueda escuchar una conversación
directamente y sin medios técnicos en un entorno muy concurrido.
De esta manera es bastante complicado controlar si te siguen o
no, por la calle Kalver un sábado por la tarde. Por lo
demás, es muy importante elegir un lugar de encuentro tal
que las escuchas no puedan tomar medidas de antemano. Conversaciones
'secretas' regulares en la mesa frente a la ventana del café
"Chorradas" no permanecen durante mucho tiempo privadas...
Junto a eso sigue siendo importante estar alerta frente a la posibilidad
de que el movimiento de los labios pueda ser leído. No
pase esto por alto, algunas personas pueden hacerlo muy bien y
con la ayuda de cámaras incluso a grandes distancias. Este
riesgo puede disminuirse girándose un poco más hacia
el interlocutor y hablando eventualmente más rápido
y no tan bien articulado.
Como cierre aún una cantidad de consejos técnicos
para rastrear aparatos de escucha. Los emisores en miniatura son
los más sencillos de rastrear con aparatos especiales que
cubren una ancha zona de radiofrecuencias e indican si hay un
emisor en las proximidades. La posibilidad más barata de
rastrear emisores es con la ayuda del llamado medidor de campo
magnético. Este aparato puede indicar si una señal
se emite en las cercanías (dentro de un amplio radio de
frecuencias en su mayoría de unos 30 Khz hasta 2 Mhz),
pero no lo que se emite. Esto significa que el aparato no puede
indicar si la radiación proviene del propio monitor del
ordenador, del teléfono inalámbrico de la vecina,
del poste emisor de la radio local que está a cinco manzanas
de distancia o de un emisor-escucha. Con cierta experiencia y
trabajando sistemáticamente se puede, sin embargo, hacer
distinción en un tiempo razonablemente corto entre diferentes
fuentes de emisión. Los pequeños aparatos tienen
como ventaja que caben en el bolsillo interior, y pueden, pues,
utilizarse en todas partes. Esto permite controlar, por ejemplo,
si ha sido fijado en un coche un emisor-localizador. Los precios
oscilan, dependiendo de la sensibilidad y de la comodidad de empleo,
entre los 300 y 1.200 florines.
En combinación con un medidor de campo magnético
es comodísimo usar el llamado interceptor. Este ingenioso
aparato, apenas más grande que un grabador de bolsillo,
funciona también en el mismo campo de frecuencia. Con el
interceptor se está, además, en condiciones de hacer
audible de nuevo la señal emitida. Esto significa que se
puede averiguar mucho mejor quién emite o qué es
emitido. Por ejemplo, se oyen repentinamente voces humanas en
tu sala de estar, pues ha llegado el momento de revisar profundamente...
La ventaja que conlleva este aparato es que puede interceptar
también la radiocirculación de la gente que observa,
incluso si no se sabe en qué frecuencia sucede. Una desventaja
del aparato es que necesita más o menos un segundo antes
de que el pez 'muerda' el anzuelo. Por esta razón, pueden
escaparse a la atención impulsos muy cortos, como a menudo
emiten los emisores-localizadores. El medidor de campo magnético
no tiene este inconveniente; con él se mide en una sola
vez el campo electromagnético, sin controlar cada frecuencia
por separado. Por eso lo mejor es usar una combinación
de interceptor y medidor de campo magnético. El precio
de un interceptor es aproximadamente 1.500 florines.
Si se quiere buscar profundamente, se tendrá que usar también
un contador de frecuencias, con el cual se puede determinar cuál
es la frecuencia de una señal emitida. Teniendo en cuenta
que el uso del éter está sometido a una normativa
bastante severa, puede obtenerse fácilmente una indicación
de la procedencia de la señal por lo cual pueden identificarse
sin dificultad, las señales sospechosas de las inocentes.
Los contadores de frecuencias y aparatos similares no son muy
apropiados para legos o usuarios incidentales, son caros (un par
de miles hasta decenas de miles de florines) y para poder usarlos
bien se tienen que tener suficientes conocimientos técnicos.
Por otra parte, para todos estos aparatos, la regla es que no
son infalibles: no pueden rastrear, por ejemplo, los emisores
con gama espectral más modernos (véase más
adelante en este informe), y naturalmente tampoco, los métodos
que no funcionan con emisores. Con medios técnicos se puede
actuar apenas contra las escuchas a través de micrófonos
direccionales, micrófonos de contacto y micrófonos
de fibra de vidrio. Antes de eso lo que cuenta es que hombre prevenido
vale por dos. A veces es más fácil detectar a las
personas que quieren llevar a cabo las escuchas que los aparatos
que utilizan para ello... Eso sucede sobre todo cuando se tiene
una idea de qué gente puede estar interesada en determinada
información y del por qué de ello.
En una fotocopiadora colocada en un cuarto `limpio' de Stormont, donde los
representantes de Sinn Fein se retiraban para deliberar en privado durante las
negociaciones con políticos británicos sobre el proceso de paz de Irlanda del Norte,
se encontró una emisora para realizar escuchas. Esta moderna emisora era operacional
en una frecuencia de microondas superior a 1000 Mhz y utilizaba modulación de espectro.
Gerry Kelly descubrió la emisora durante una acción de `debug', utilizando un
`Scanlock wideband receiver'. Se comunicó el descubrimiento a los políticos
británicos. La 'Northern Ireland Office' negó que tuviera algo que ver con la
emisora pero fuentes republicanas sí aseguraron.
Escuchar comunicaciones telefónicas
Contenido del libro 'las paredes oyen...'